Regístrate
Se enviará la contraseña a tu correo electrónico.

¿Qué es la Euskal Encounter?

La Euskal Encounter es una famosa LAN party que se celebra cada año en Euskadi. Comenzó en 1994, cuenta ya con 27 ediciones y en cada una de ellas se reúnen en torno a 10.000 personas apasionadas por la informática, los videojuegos y la tecnología.

La Euskal Encounter dura 5 días y la mayoría de los asistentes vive en el propio recinto del Bilbao Exhibition Centre durante ese tiempo. Esto incluye comer, ducharse y dormir en las instalaciones, como si se tratara de unas colonias para mayores. Por lo tanto, se forma una espacio de convivencia entre miles de personas diversas.

Además, hay una zona abierta en la que se ofrecen conferencias y actividades formativas sobre creatividad digital o software libre, torneos de juegos de todo tipo, entre otras muchas cosas.

En el pabellón de ordenadores, hay varias pantallas gigantes y un escenario. Por las noches, los organizadores van poniendo vídeos graciosos y memes que los asistentes les recomiendan, para amenizar el evento y crear un ambiente divertido y distendido.

¿Qué ha pasado este año?

En esta edición, la organización reprodujo en las pantallas varios vídeos en los que figuraba un meme que proviene de un anime llamado Ai Shite Night. Un grupo de personas busca a una chica llamada Marika en el bosque. En esta escena, se les puede ver gritando el nombre de la chica perdida:

Animados por el meme, muchos asistentes comenzaron a gritar la palabra Marika a pleno pulmón en el pabellón de ordenadores. Cuando alguien lo gritaba, el resto de la gente respondía muy alto repitiendo la palabra.

Es típico que la gente grite palabras en la Euskal Encounter. La cuestión es que Marika no es un nombre inocuo, sabemos perfectamente lo que significa: es el insulto homófobo por excelencia en idioma castellano. Si el personaje de este anime se llamase Lucía o Patricia, probablemente el meme ni siquiera existiría. Tras el meme, subyace la gracieta homófoba de gritar marica, y además lo dota de un pretexto, de una excusa.

Por desgracia, el disfraz del meme fue trascendido por completo. Marika se ha convertido en el grito de batalla de esta edición de la Euskal Encounter. La gente lo gritaba cada pocos minutos, sin exagerar. Todo el rato. Y la cosa no paró ninguno de los días. Podéis ver el panorama haciendo una búsqueda rápida en internet.

¿Se han dado situaciones parecidas anteriormente?

Sí. En ediciones anteriores, la gente tomó la costumbre de gritar la palabra “bukkake” repetidamente. En la edición de 2017, una persona (presumiblemente de la organización) tuvo que hablar por la megafonía pidiendo a los asistentes que dejaran de utilizar esa palabra por resultar denigrante para las mujeres que se encontraban en el evento, así como para los niños y familias que asisten a la Euskal Encounter cada año. A raíz de este aviso, los gritos de “bukkake” han ido disminuyendo, y en la edición de 2019 apenas se ha escuchado esa palabra en comparación a años anteriores.

¿Cuál ha sido la postura de la organización con los gritos de Marika?

Al principio, fue la propia organización la que alimentó la situación. Ellos pueden decidir qué vídeos reproducir y qué vídeos no, y los memes de Marika fueron permitidos y aceptados desde el control de pantallas.

La noche del viernes, 26 de julio, mis amigos y yo nos vimos sobrepasados por la situación cuando un chico, envalentonado por los gritos constantes que se oían en el pabellón, se nos acercó en los baños y comenzó a decirnos que éramos unos maricas entre risas. Este ataque homófobo nos hizo sentir muy vulnerables, el ambiente se tornó completamente inseguro y la situación se estaba yendo de las manos.

Entonces fue cuando acudimos a control de pantallas para pedirles que por favor dejaran de reproducir memes de Marika. Más o menos conscientemente, estaban lanzando carnaza a la gente que lo entendía de forma maliciosa y lo veía como una excusa para dar rienda suelta a su homofobia. Si bien es cierto que tras hablar con nosotros dejaron de reproducir el meme en las pantallas, ya era demasiado tarde para revertir el impacto que habían provocado. Marika se había convertido en el meme de la edición, en la gracieta definitiva, y no dejamos de soportar esos gritos hasta que el evento acabó el domingo 28 de julio.

Que sepamos, la organización no avisó ni medió públicamente en ningún momento para que la gente dejara de gritar esa palabra, a diferencia de lo que pasó con “bukkake” en años anteriores. Simplemente permitieron que siguiera sucediendo.

¿Y ahora, cómo podemos parar este tren?

Lo cierto es que nos gustaría ver un compromiso serio por parte de la organización para que esta dinámica no siga su curso en la edición de 2020. La Euskal Encounter es un evento muy interesante y divertido, que junta a gente de todo el mundo con inquietudes en común. En la Euskal Encounter, aprendes, compartes, disfrutas y conoces a personas maravillosas. Esa es la cara del evento con la que nos queremos quedar.

Es una auténtica lástima ver el ambiente completamente enturbiado por un meme que se ha ido de rosca. Resulta especialmente violento para las personas LGTB+, que hemos sufrido insultos y ataques a lo largo de nuestras vidas. Te encuentras en un espacio multitudinario en el que la gente no deja de repetir algo que te hiere. Una palabra que te atraviesa como una lanza. Es simplemente humillante, como una escena fría en el patio de un colegio. Te sientes completamente indefenso e impotente, porque pensabas que estas cosas formaban parte de tiempos ya superados. Porque esperabas con ansias que llegara la Euskal Encounter para disfrutar con los tuyos, para estar tranquilo y contento, y te ves privado de ese derecho.

Por desgracia, seguimos sufriendo estos patinazos y abusos a día de hoy. Depende en gran parte del compromiso y la actitud de la organización que esto quede como algo anecdótico, y que Marika no se consolide como el nuevo “bukkake” en su evento.

No queremos que la Euskal Encounter sea un espacio sórdido y excluyente para las minorías. ¡Esta también es nuestra party!

Avacyn

Hago activismo LGTB+, escucho bandas emo que pasaron de moda hace más de una década, y soy main Mercy cuando juego a Overwatch. No sé cuál de esas tres cosas me provoca más dolores de cabeza, pero al final del día no las cambiaría por nada.

Artículos Relacionados