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Uno de los jugadores más famosos de la escena profesional lleva con orgullo su identidad LGBTQ así como ser uno de los mejores jugadores a juegos de lucha.

Panorama e-sport

En el universo de los videojuegos no sólo necesitamos juegos que hablen sobre diversidad sexual y de género y nos aporten personajes o temáticas LGTB , sino que también necesitamos gamers de reconocimiento internacional que salgan del armario valientemente y den visibilidad al colectivo, cruzando continentes y traspasando fronteras. SonicFox es uno de ellos.

Quizá el hecho de que compita en la escena profesional de juegos de lucha no lo haga tan famoso como otros jugadores profesionales que compiten en juegos más populares, pero si estáis al tanto de los e-Sports es muy posible que su nombre os suene, porque estamos hablando ni más ni menos que del mejor jugador de juegos de lucha de la historia.

¿Quién es SonicFox?

Dominique “SonicFox” McLean empezó a muy temprana edad a meterse en la escena profesional de videojuegos de lucha inspirado por su hermano mayor “Mr.Kwiggle”, top player de Dead or Alive, y pronto empezó a destacar en los numerosos eventos en los que participó. En 2014, con sólo 16 años, fue capaz de alzarse vencedor tanto de Mortal Kombat como de Injustice: Gods Among Us en el torneo Final Round 17, batiendo en ambos juegos a legendarios jugadores. Todas las miradas se posaron él.

¿Había nacido una estrella o se trataba de un golpe de suerte? La respuesta no se hizo esperar. Ese mismo año se coronó como campeón de Injustice en el torneo de lucha más importante, el Evolution Championship Series (EVO). Desde entonces su carrera de jugador se catapultó demostrando tener un talento fuera de lo normal en un variadísimo abanico de juegos de lucha. Desde Injustice a Dead or Alive, pasando por Soul Calibur, Mortal Kombat, Skullgirls, Marvel vs. Capcom o Dragon Ball FighterZ. Sumando victorias una tras otra, SonicFox ha sido capaz de llegar a lo más alto, siendo hoy en día el fighting gamer mejor pagado de la escena profesional de lucha y habiendo ganado este mismo año ni más ni menos que el Game Award al mejor jugador de e-Sports 2018.

Su currículum habla por sí sólo. Cuatro veces campeón mundial del EVO: Injustice: Gods Among Us (2014), Mortal Kombat (2015 y 2016) y Dragon Ball FighterZ (2018) y a estas cuatro victorias suma muchos otros trofeos en campeonatos no menos importantes.



Galardonado con el Game Award al mejor jugador de e-Sports 2018, SonicFox suma una extensa colección de victorias en una más que variada lista de títulos de lucha en tan sólo cuatro años de carrera profesional. 

Orgulloso

Pero SonicFox no es sólo uno de los mejores jugadores de la historia sino que es también todo un personaje. Una explosión de personalidad, diversión y autoafirmación on stage que a pocos deja indiferente (y que está llevando por el camino de la amargura a conservadores y cabezas cuadradas del mundo gamer).

No es nada nuevo que algunos jugadores profesionales de e-Sports buscan un estilo propio que les dé carisma y visibilidad ante las cámaras y los seguidores. Un peinado llamativo, una pose de victoria a modo de sello personal, una forma característica de presentarse al subir al ring, etc. En el caso de SonicFox su insignia personal era lucir un gorro peludo de orejas azules que daba sentido a su nick. Pero a medida que ha ido haciéndose fuerte en la comunidad fighter y la confianza en sí mismo ha ido creciendo, el chico ha perdido todo miedo a mostrarse como es, dando rienda suelta a su identidad furry y haciendo bandera de su orientación sexual. Del gorro de orejas peludas ha pasado a un traje entero de furry y, ya sea con un micrófono delante, a través de un tuit o dándole like a imágenes de contenido 18+, SonicFox no pierde la oportunidad de dejar claro que es gay, de que está orgulloso de serlo y que le importa más bien poco si a alguien no le gusta. A todo esto además se le suma el hecho de que es afroamericano, otro baluarte que conquistar desgraciadamente.

Es por eso que el chico no escatima en mensajes reivindicativos y de autoafirmación al mismo tiempo que te recuerda que te puede patear el trasero en menos que canta un gallo. ¿Provocación? ¿Prepotencia? ¿O simplemente alguien que usa su pódium ganado con sudor y talento para reclamar lo que le es propio, su identidad?



Desde publicar fotos besándose con su novio a retuitear imágenes eróticas de contenido furry-gay, SonicFox no tiene complejo alguno a mostrarse tal y como es en las redes sociales a pesar de ser una celebridad, y no duda ni un instante en usarlas para  reivindicarse gay, negro, furry y el mejor jugador del momento.

Su lucha

Es obvio que ser el mejor jugador del momento te da la fuerza, podríamos decir incluso la prepotencia, necesaria para decir lo que te apetezca. Las malas lenguas ya intentan intoxicar tanto como pueden acusándolo de buscar la popularidad a través de la polémica o de usar su fama para dar la nota.

No hace falta decir que su transparente forma de mostrarse al mundo le ha cosechado ya numerosos detractores que claman en foros y blogs que “un degenerado como él” no debería ganar un Game Awards, convirtiendo su recién premio en algo casi político. Y lo cierto es que, prepotente o no, cuando veo estas críticas y comentarios de odio por parte de los más retrógradas del mundillo, y cuando veo por contra su actitud siempre positiva, siempre sonriente, derrochando buen rollo en torneos y entrevistas pero con mirada segura y desafiante, lo que veo es que en realidad SonicFox no hace otra cosa que lo que se le da bien. Dar un paso al frente, no acobardarse lo más mínimo y luchar duro pegando fuerte.

En numerosas ocasiones ha dicho que lucha por diversión y por pasión. Que no busca la fama, que no quiere el dinero. Ni siquiera quiere dedicarse a esto. Pero su lucha va más allá del puro entretenimiento personal. SonicFox también lucha por una comunidad gamer cohesionada y amigable, diversa y libre de prejuicios en donde cualquiera pueda sentirse como en casa. Lucha por el legítimo derecho a ser uno mismo. Sin concesiones a nadie. Sin tregua. Y yo creo que victoria tras victoria, título tras título, Dominique McLean es de esas personas que están logrando cambiar algo.



Su máscara furry ya lo dice todo. Sonriente y desafiante a la vez, SonicFox va cosechando victorias una tras otra. Dentro de los videojuegos y fuera de ellos.

Enhorabuena SonicFox y gracias


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