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Toei Animation y Netflix realizan un reboot del anime shonen Saint Seiya, en una revisión que contará las primeras aventuras de los caballeros de bronce en el Torneo Galáctico y los caballeros de plata. Esta revisión del original constará de 13 episodios en su primera temporada no exenta de polémica.

Shun de Andromeda

La primera vez que vi Saint Seiya, un anime shonen clásico que empezó su emisión en 1986, me fascinó por toda la mitología que creaba partiendo de la misma griega creando un entramado de personajes variopinto en su momento. Todos eran chicos, fuertes, con ganas de luchar y en su misión defender a la diosa Atenea de los otros dioses o enemigos mortales que atentaban contra la paz.

Esa era la premisa de una serie que fue desarrollándose con los años con más historias, más personajes y en definitiva, un universo más rico y grande. Sin embargo, yo, de todos los protagonistas, solo me identificaba con Shun de Andromeda. También con Marin de Aguila, de los pocos personajes femeninos con desarrollo a lo largo del anime. ¿Que tenía Shun para ser el personaje con el que me identificaba? Ya os digo que todo.

Subvirtiendo los roles

Un personaje radicalmente distinto a los demás, pacífico, sensible y que a nivel de diseño rompía todo canon de personaje masculino. Una armadura rosa, con detalles femeninos en la misma. Ninguno de los protagonistas se le parecía, ni su rudo hermano Ikki que era la personificación del tipo duro de anime. Shun no era una chica en concepción, pero era ese reverso que muchxs del colectivo LGBTI nos gustaba, rompía la norma y era diferente. Ni que decir tiene que si te gustaba Andromeda, los insultos sobre tu orientación sexual eran inevitables.

El cambio de género

Netflix ha optado por cambiar el género del personaje y convertirlo en una chica en el reboot que se estrenará en 2019. Lo que creo es que es una decisión cargada con buenas intenciones, colocar una mujer protagonista en una serie que estaba copada por hombres. Pero ha caído en tópicos tóxicos sobre la concepción de género e inclusión. Al convertir a Shun en una chica en este reboot deja patente ese canon de lo rosa es de chica, pacifismo y sensibilidad son cosas femeninas y un chico no puede ser así. Ese es el mensaje que, sin quererlo, se manda a los espectadores de Netflix.

En definitiva, la decisión ha sido pésima por parte de la plataforma ya que podrían haber optado por hacer una chica a cualquier otro personaje como Seiya o Ikki, no cayendo en un tópico y optando por un camino más fácil y tóxico para la vision del rol de la mujer en el anime o el papel del colectivo LGBTI en general.


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