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En Butterfly Soup, amor, baseball y comedia se unen en una encantadora novela visual sobre la adolescencia y el autodescubrimiento.

El coming of age

Consideramos una historia de tipo coming of age cuando sus personajes viven a lo largo de la narración un crecimiento personal, habitualmente de la juventud a la adultez. Ejemplos de este género los vemos en la película Boyhood (Richard Linklater, 2014), en la que vemos la evolución de un niño hasta la edad adulta, y en el videojuego Brothers: A tale of two sons, donde dos muchachos afrontan una situación dura y deben aprender a valerse por sí mismos.

En el caso de Butterfly Soup, seguimos a nuestras protagonistas desde la niñez hasta la adolescencia. La mayor parte del juego se centra en este último periodo de su vida, la llegada al instituto y cómo el unirse a un equipo de baseball creará un poderoso vínculo entre ellas. Las cuatro protagonistas del juego son de ascendencia asiática, y todas ellas jugables a lo largo de la historia. Además de eso, las cuatro forman parte del colectivo LGBT+ (siendo tres de ellas lesbianas y una bisexual). Lo interesante del juego reside  en su simpleza, una historia construida en torno a sus personajes, no habrá un gran suceso que detone una aventura, aquí no encontrarás grandes historias sobre salvar a la humanidad, solo cuatro chicas tratando de entenderse un poco mejor a sí mismas. En este caso, la progresión de los personajes no se refleja como un cambio interno que cada una lleve por dentro, la progresión se produce a través de la relación que las une. La confianza y el cariño que sienten propician que cada una finalice el juego en un punto distinto al de partida.

Una trama sencilla cargada de mensajes importantes

Como ya se ha dicho, el juego cuenta con cuatro protagonistas, Diya, Min-seo, Akarsha y Noelle. Son personajes que a priori nos pueden parecer algo estereotípicos, la chica tímida, la dura, la graciosa y la empollona, pero el poder jugar como cada una de ellas nos otorga una comprensión más profunda de la mentalidad de cada personaje.

Butterfly Soup aborda principalmente los temas de la raza y la sexualidad, que cobran gran importancia en el juego, pero de manera sutil, ya que el diálogo sobre ellos surge naturalmente a partir de las vivencias y pensamientos de la chicas. Solo la etnia de cada una de nuestras protagonistas ya resulta algo novedoso, debido a la poca presencia de protagonistas asiáticas en las producciones americanas. La sexualidad es un tema latente durante todo el juego, siendo la exploración de la misma en un entorno incierto una de los elementos principales. Sin embargo, se trata con una naturalidad y desenfado por parte de los personajes que es de agradecer. Tranquilos, en Butterfly Soup no encontrareis un bollodrama. El tono del juego es distendido, no hemos venido aquí a pasar un mal rato sino a divertirnos. Utilizando la ironía y el humor como herramientas, navegamos por una trama tierna y acogedora.

Además de estos, el juego también trata los roles de género, la ansiedad social, las relaciones abusivas y la depresión entre otros temas, siempre en clave de humor.

Arte con mimo y humor internauta

Un rasgo muy característico de este juego es su sentido del humor, claramente influenciado por la cultura de internet, plagado de memes, referencias y, en ocasiones, el humor más absurdo. Esto, acompañado de la entrañable y peculiar personalidad de cada una de sus protagonistas, se convierte en un cóctel de lo más divertido. Butterfly Soup nos invita a un viaje lleno de emociones, de la comedia a la introspección, que hace de las cuatro horas que dura aproximadamente una experiencia de lo más entretenida.

Este tipo de humor probablemente se deba a que la creadora del juego, Brianna Lei, tiene solo 24 años y forma parte de una generación que se ha criado en las redes. Cabe decir que ha sido recientemente incluida en la lista forbes de personalidades de los videojuegos por debajo de los treinta, por su aportación al panorama indie videolúdico. Es por eso que podemos adquirir Butterfly Soup de forma gratuita en la plataforma itch.io, conocido portal de juegos indies, o hacer un pago de cinco dólares recibiendo material extra como bocetos, ideas preliminares y comentarios de la diseñadora. El juego solo está disponible en dos idiomas inglés y chino, muy acorde con la temática del juego. Brianna es la autora de todo el arte que puebla el videojuego, ilustraciones en 2D, que sin presupuesto e incentivadas únicamente por la creatividad de la autora, resultan de admirar.

Sopa de mariposa

Butterfly Soup no pretende ser un juego reivindicativo, la frescura está impresa en el ADN del juego, ya que sus protagonistas brindan una perspectiva que no estamos habituados a ver. Lo maravilloso de Butterfly Soup es lo fácil que resulta empatizar con sus personajes, ponernos en su lugar, ya que las experiencias que viven probablemente nos resulten familiares. Todos hemos sido esas cuatro chicas adolescentes, caóticas, confundidas, que toman decisiones regulares y simplemente tratan de entenderse mejor a sí mismas. Al final, todos somos una desastrosa “sopa de mariposa” formándose dentro de una crisálida, construyéndonos a nosotros mismos en pos de la persona que queremos llegar a ser.

Cristina

Comunicóloga. Deficit de atención causado por exceso de misiones secundarias. Loca de los gatos.

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