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No nos representan

Ante todo, quiero empezar por pedir perdón por las omisiones de representación LGBT+ en videojuegos que me veo obligado a cometer: como me vuelva a pasar de tocho me defenestran. Bastante sufren ya para convertir mi castellano de chico de pueblo en lenguaje inclusivo y que parezca inteligente y todo.

La cosa es que existe, si bien mínima, representación LGBT en videojuegos desde 1986, cuando en Moonmist salió un personaje lésbico de aparición aleatoria. Pero en una época en la que hasta el uso de las minorías es reclamo publicitario bajo el mando de hombres blancos heteros™, cabe imaginar que igual estemos aplaudiendo el apoyo equivocado.

O, dicho de otra forma:

Perdonadnos por el uso de Comic Sans, pero no queríamos modificarlo. Imagen de Imgur.

Pero me salgo del tema. ¿Cómo sabemos que hay una buena representación del colectivo? Desde mi punto de vista, es tan sencillo como pasar tres tests: el test del tokenismo, el test de rasgos y el test de las macetas.

Hazte los tests

Definimos tokenismo como la práctica de realizar concesiones a minorías para evitar acusaciones de perjuicio o discriminación. Un ejemplo de esto sería la pareja lésbica de WoW de la que ya os hablé la vez anterior. Otro ejemplo reciente sería el de Thor: Ragnarok, donde… bueno, mejor me callo.

Luego el test del tokenismo consiste en preguntarnos si la orientación sexual no-heterosexual de un personaje dado es relevante en algún sentido de cara al universo del videojuego.

Ejemplo positivo: Mae, de Night in the Woods. Su punto de vista tan particular de cara a lo que le rodea pasa mucho por su orientación sexual.

Ejemplo negativo: Erica, de Catherine, cuya influencia es desdeñable.

Obviamente, el test del tokenismo puede aplicarse a cualquier minoría presente. ¿Importa de cara a la trama que el personaje sea (color de piel/religión/lo que sea)?, razón por la que se hace necesario el segundo test, el de rasgos.

Para éste lo que nos vamos a preguntar lo siguiente:

¿Tiene el personaje algún otro rasgo aparte de ser LGBT+?”

 

Un error frecuente durante el proceso creativo es desarrollar a un personaje con un solo rasgo. Eso lo vemos sobre todo en juegos de narrativa mediocre o donde no se dé importancia a los personajes.

El primer caso que se me viene a la mente es Angelica, de Trails of Cold Steel. Hasta que en la segunda parte no la volvieron un personaje jugable, todo lo que hacía es ser el bollycao del juego. Jean Armstrong, de Ace Attorney, sería otro buen ejemplo. A pesar de la importancia de su personaje y su historia, todo queda por detrás de su comportamiento, fachadas y personalidad exagerada.

Un test infalible

Llegados a este punto sólo queda el tercer test, el de las macetas, para evaluar la representación LGBT en videojuegos de una forma más concreta.

Ésta es una variante del test de la lámpara sexy (si un personaje femenino en un medio puede ser sustituido por una lámpara sexy sin que eso afecte a la historia) que se me ocurrió viéndole el clavel a uno.

La pregunta sería:

¿Podemos sustituir al personaje por una maceta sin que eso afecte a la historia?

 

Ejemplo positivo: Lala Escargot y cualquier personaje LGBT de Persona 5. Sirven como poco más que alivio cómico.

Ejemplo negativo: Tracer, de Overwatch. Si quitamos al personaje, ¡perdemos mucho!

Gracias a estos tres tests podemos hacer un buen entresacado de videojuegos con correcta e incorrecta representación de la comunidad. Veamos el resultado de pasar a doce personajes por los tests:

Mae... digo miau
Si te enciende es que funciona.
A pesar de la importancia de Tracer y del material offgame, su orientación no tiene efecto ingame.

La muestra contiene doce personajes LGBT elegidos al azar de tres conjuntos: cuatro de antes de 2000, otros cuatro entre 2000 y 2010, y otros cuatro de 2010 hasta hoy. Los resultados hablan por sí solos y dan una idea de la escasez de personajes representativos en los 31 años de historia de representación LGBT en videojuegos.

Orgullosos y libres

Llegados a este punto dos preguntas asoman la cabeza:

¿Es necesaria la presencia de personajes LGBT?

¿Acaso no es también importante evitar los estereotipos?

 

Aviso de que aquí va una opinión impopular, así que repetid conmigo. “Ésta es mi opinión. Hay muchas como ella, pero ésta es la mía.”

Es totalmente cierto que la comunidad necesita representación correcta. Esto es algo que ni entre nosotros logramos. Lo siento, pero eso de hacer los carteles del Orgullo sola y exclusivamente con chicos musculosos, preferiblemente blancos y preferiblemente poco vello ya pasó de moda. Damas y caballeros, ¿cómo queremos hablar de “inclusión” cuando promovemos un estereotipo de hombre gay?

Sin embargo, también es necesario que por encima de la necesidad esté, y estará siempre, la libertad. Ningún artista debe jamás verse condicionado ni limitado a la creación de personajes para apelar a personas ni colectivos. En ese caso lo máximo que podemos alcanzar es no sólo la falsedad, sino dentro de la misma, la mediocridad. Es por esa razón que me opuse directamente a Anita Sarkeesian cuando se pasó todo un E3 llamando la atención de todos los juegos que no contasen con una protagonista femenina (excepto Bayonetta).

¿Maldición o bendición?
Orgull... oso

Libertad creativa

Nadie es quién para decirle a otro qué tiene que desarrollar: si quieres que se haga y otros no lo hacen, ya sabes lo que tienes que hacer.

Amores, esto es así: si tu equipo creativo no es capaz de concebir personajes no-heterosexuales de forma natural, tu equipo creativo no lo es tanto. Y forzarles sólo va a servir para crear personajes poco o nada válidos. De todos modos, la valía de un juego no se mide por su cantidad de personajes no-heteros, visual novels aparte.

Y hablando de los estereotipos, sólo un creativo mediocre (o sumiso) se deja atar por ellos. Recordad que los estereotipos pueden usarse en contra de sí mismos como elementos de la trama. Además, un buen escritor puede usar los estereotipos a su favor. Mirad Dream Daddy, si no. Otro ejemplo de representación LGBT en videojuegos que demuestra que la cercanía sentimental del indie con su juego facilita crear personajes únicos.

¿Conclusión? Que estemos tan poco representados no significa que toda representación valga. Debemos ser objetivos, críticos y recordar que son los buenos personajes los que llegan al corazón del jugador, no los elaborados mediante fórmula.

Javier Pan

Me dijeron que llegaría a ser grande. Dos metros y muchos kilos más tarde, ya podrían haberme dicho otra cosa los mamones.

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