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Con tanto Grindr, Tinder, Brenda y demás apps de ligoteo quizá hemos olvidado un poquito el viejo arte de la seducción. Qué lejos queda lo de vivir una mágica cita a ciegas en un restaurante donde una profesional en este campo te chiva por un pinganillo qué frases debes decir en cada momento para conquistar a la persona de tus sueños. Porque todos hemos pasado por algo parecido, ¿verdad? ¿VERDAD?

Richard Franke, Artista Senior en Media Molecule por el día y drag queen por la noche, se decidió a crear algo propio y distinto, un videojuego digno creado a medida para su alter-ego Kitty Powers.

Kitty Powers: Matchmaker es un videojuego casual donde debemos ayudar a la encantadora Kitty a dirigir su agencia matrimonial. Empezaremos siendo una casamentera de tres al cuarto y poco a poco iremos haciendo emparejamientos satisfactorios hasta convertirnos en una celestina de categoría.

Tras escoger a nuestro cliente, debemos buscar en nuestra agenda la persona con la que citarle. Para ello tendremos que tener en cuenta un montón de factores como el sexo, orientación sexual, gustos o rasgos de personalidad que puedan tener ambos en común.

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Gracias Kitty por darnos un juego donde poder ligar con potenciales Sugar Daddies

Cabe destacar que en éste juego puedes emparejar heterosexuales, homosexuales y bisexuales (dejando fuera los géneros no binarios). Si tu ligue las prefiere rubias no hay problema, Kitty tiene todo el tinte que haga falta.

Una vez elegido lo anterior, los personajes se citan en un restaurante donde se desarrolla la partida. La dinámica de juego aquí resulta bastante fresca, ya que combina los factores decididos con una aleatoria serie de minijuegos, situaciones embarazosas y desafíos de las que tendremos que salir airosas para conseguir que brote la chispa del amor entre ambos.

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 Su versión en castellano está todavía en beta y da como lugar a momentazos como éste.

Como ejemplo, en el propio comienzo el jugador debe hacer el romántico gesto de pedir la cena por los dos. Debemos escuchar a nuestra (futura) pareja y escoger algo que pueda satisfacer sus deseos. Un poco de cultura gastronómica nunca viene mal.

En otras ocasiones deberemos hacer juegos de memoria, agudeza visual o incluso cálculos mentales, lo que sea con tal de provocar una buena impresión.

Además de estos desafíos, existe otra dinámica que transcurre a lo largo de la velada. La piedra angular de los conquistadores: los temas de conversación. Tendremos para elegir una serie de temas de conversación basados en nuestros gustos, personalidad o incluso el físico. No podemos repetir un mismo tema de conversación, y desde luego no deberíamos ponernos a hablar del tiempo (eso es algo que sólo le da resultado a Mario Picazo y poco más). Con un poco de suerte coincidirán las respuestas y opiniones de los dos, ¿y si no coincide? En ese caso podremos intentar mentir para quedar bien.

Mentir descaradamente es una de las mecánicas más divertidas y originales de este juego, tirando una ruleta veremos si la mentira de “¡Me encanta tu pelo!” o la de “Soy piloto de aviones” nos sale lo bastante creíble. Si nos pillan mintiendo acumularemos un error en la cita que si se repite varias veces puede acabar en drama y quedarte compuesta y sin novio.

Es curioso como en las primeras partidas la elección de mentir es algo sucio y rastrero, pero poco a poco las mecánicas de juego y su progresiva dificultad acabará por eliminar toda duda moral que podamos tener como jugador.

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Niñas, no hagáis esto en casa. La verdad por delante y el chocolate espeso.

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Más tensión que en la saga Dead Space

Al final de la cita es cuando viene el momento de más tensión, cuando decidimos si nos declaramos o esperamos un poco más. A veces puede ser demasiado pronto o directamente nos pueden rechazar. Un salto al vacío que puede tirar por tierra todo el trabajo hecho.

Más adelante, recibiremos cartas de antiguos clientes, contando lo maravillosa (o no) que es su vida en pareja. Se nos retribuye con un extra de reputación si hemos conseguido construir unos buenos cimientos en su relación.

A nivel técnico Kitty Powers Matchmaker es tremendamente casual en su aspecto visual, dejando bastante evidente su naturaleza de juego para móvil. Bien podría ser un juego de Zynga, si ésta tuviera alguna capacidad más que la de clonarse a sí misma, claro. Lo brillante por parte de Richard Franke es la calidad del diseño en este juego, que aporta una gran variedad de mecánicas que interactúan entre sí. Nuestras acciones son muy simples pero las situaciones que genera durante las citas son tremendamente impredecibles, y por tanto, divertidas.

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Best Minigame Ever

Kitty Powers: Matchmaker es un guilty pleasure, un videojuego pensado para disfrutar sin demasiadas sofisticaciones, pero con una ejecución brillante. Es especialmente recomendable jugarlo acompañados, ya que las situaciones pueden llegar a ser hilarantes y dignas de comentar. Me parece muy extraño que no haya ya mil youtubers haciendo gameplays de este juego, ya que se presta bastante al petardeo y la broma fácil.

Como aspecto negativo sólo puedo destacar que su versión de Steam no aporta mucho más que si se adquiere para smartphones. Las locuciones de Kitty no justifican suficientemente esos casi 8 € de más. Pero cuidado, es un juego que bien vale su precio.

Hacer un juego casual es fácil, hacerlo con tanto encanto y originalidad es prácticamente imposible. Magic Notion es consciente de sí mismo, y a juzgar por la buena pinta de su próximo juego donde tendremos que hacer terapia de parejas, diría que el estudio indie tiene potencial para ser la nueva Popcap.

¿No es una drag queen un fantástico estandarte para representar a los videojuegos casual de nueva generación?

Mikel Calvo

Game Designer made in Bilbao. Utiliza las mecánicas de juego a veces como un artesano y a veces como un alquimista. Actualmente mantiene una relación abierta con su gato.

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