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18 años han tenido que pasra hasta que los jugadores hayamos podido disfrutar de un juego nuevo de la saga Baldur’s Gate… Aunque bueno, podemos decir que no es uno nuevo como tal, si no una expansión que cuenta lo ocurrido entre la primera y la segunda parte, donde el destino de nuestros personajes quedó envuelto en misterio mientras Irenicus tenía un as guardado en la manga. Justo cuando la paz ha vuelto al mundo una cruzada aparece desde el norte, obligando a los/as ciudadanos/as a unirse a sus filas y obstaculizando el comercio. Esta cruzada está liderada por una tal Shining Lady, una mujer que según los rumores podría ser la hija de un dios. Además de 25 horas de juego y 70 nuevas áreas el juego incluye 4 nuevos personajes que se unirán al resto de personajes que formaron parte de tu equipo en el primer Baldur’s.

Siege of Dragonspear es la primera expansión oficial lanzada por Beamdog, desarrolladora que tuvo a cargo las Enhanced Edition de las dos entregas de Baldur’s Gate. Sin embargo, parece que algo no ha terminado de cuajar al menos entre los jugadores. Si bien es cierto que el juego parece estar cargado de bugs -aunque se sabe que Beamdog está trabajando duramente lanzando nuevos parches para poder dejarlo bien limpio de bichos molestos- las críticas están siendo especialmente duras con uno de los motivos más absurdos jamás vistos: La aparición de un personaje transexual.

Pero esa no es la única sorpresa que este juego tiene preparada para los/as jugadores/as. Al parecer el juego incluye un personaje gay y otro/a bisexual y ofrece la posibilidad de conocer a Mizhena, la primera mujer trans en Baldur’s Gate con la que podremos interactuar (sin tener en cuenta a Edwina del Baldur’s gate II). Además de estos personajes la personalidad de Safana también se ha visto alterada, para “ser más aceptable con los tiempos que corren hoy en día”. Amber Scott en una entrevista que ofreció en Kotaku, expresó su descontento con la manera en la que las mujeres estaban siendo tratadas en el título original de 1998. Según Amber “Safana era sólo un objeto sexual(…) en Siege of Dragonspear Safana tiene su propia pequeña historia y su personalidad recibe una actualización. Si a la gente no le gusta esto, pues es una lástima”. Si a todo esto le unimos las referencias de Minsc a Gamergate y varios comentarios antiracistas en el juego, ¿habemus polémica?

La respuesta es un sí, porque la realidad supera la ficción. Desde su lanzamiento el juego ha recibido muchísima atención pero no especialmente positiva:  «”SJW bullshit”, “SJWs ruin a legendary series by forcing their agenda”,» etc. Por supuesto, muchas otras personas han salido en defensa de Amber Scott dándole las gracias por incluir personajes menos normativos, entre estas personas el mismísimo Trent Oster, director ejecutivo de Beamdog. De momento los comentarios tanto negativos como positivos siguen plagando la web, esperemos que toda esta polémica no vaya a más y que podamos seguir disfrutando de nuevos e interesantes personajes.”

 

Mizhena, que así se llama este personaje, ha sido víctima de todas las críticas posibles, desde ser un personaje horriblemente escrito hasta ser objetivo de forzar ideologías políticas o temáticas irreales para un juego de fantasía.

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Pero la pregunta que me hago es la siguiente… ¿Hasta qué punto los jugadores conocen todo el trasfondo de Baldur’s Gate/Reinos Olvidados/Dungeons & Dragons para realizar este tipo de críticas? Pues bien, tanto Ed Greenwood -el creador de la ambitación de Reinos Olvidados en la que se basa Baldur’s Gate-  como yo os lo digo: No tienen ni idea.

Greenwood ha tenido que dar su opinión tras toda la polémica absurda que se está relacionando con Siege of Dragonspear dejando unos puntos bien claros:

Colegas, los Reinos SIEMPRE han tenido personajes (mortales y deidades) que se han travestido, cambiado de género (y no sólo para escabullirse entre guardias, si no por medios de magia cambiaformas), eran bisexuales y abiertamente gays. Esto no se ha tenido en cuenta porque D&D nunca ha seguido un juego de sexo y no metemos la nariz del lector en el sexo a no ser que haya una buena historia para hacerlo.

Pero incluso las deidades cambian de género, a veces para bien, y los sirvientes de las deidades (Elminster, en Elminster: La Forja de un Mago) han sido forzados por su deidad a “pasar tiempo como el otro” para aprender como es la vida.

Así que siempre ha estado ahí, siempre ha sido una parte integral de los Reinos. Con esto dicho, nunca he encontrado a un jugador que no haya modificado su aventura para su propia mesa de juego, así que si lo trans, lo LGTB o los temas sexuales no se adaptan a tus gustos y necesidades en tus sesiones de juegos, apártalas o cámbialas.

Greenwood lo ha dejado bien claro y cuando el propio creador de los Reinos Olvidados tiene que dejar claro que las orientaciones sexuales son parte de su ambientación, significa que abiertamente critica estupideces deberían sentarse a pensar antes de escribir, aunque sea mucho pedir.

También parece ser que a los jugadores no les importa la transexualidad (o, supuestamente, está bien escrita) en personajes como Poison o Bridget. Quizá el hecho de que puedan encontrar ciertas imágenes que les sirvan para aliviarse puede ayudar a no ser blanco de las críticas.

Xavi Martínez

29. Filólogo inglés, traductor, kendoka y posible homersexual. Mi género favorito son los juegos de rol (malos, buenos, occidentales, orientales…) y puedo llegar hasta completarlo varias veces. Me encantaría vivir en el mundo de Dark Souls o de Dragon Age, al lado de Toro de Hierro.

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