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El matrimonio es un concepto que ha existido desde el principio de los tiempos. Y no el matrimonio como institución religiosa sino todo lo que ello conlleva. El matrimonio tiene muchas concepciones según la situación geográfica, orientación sexual ritos y tradiciones, pero entendemos una  base  común que es el acto de compartir y unir tu vida a la de una o varias personas. La simbología del acto y ceremonia que cada uno le quiera dar es totalmente al gusto del consumidor, existiendo una fuerte influencia religiosa que se proclama como guía de lo que un buen matrimonio debe ser, discriminando y no reconociendo otros tipos de matrimonio que existen igualmente.

El matrimonio entre personas del mismo sexo llega a España en el año 2005 de forma legal y reconocida por el país como matrimonio con todo el significado a nivel de ventajas fiscales como puede ser tributar de manera conjunta como sociedad doméstica o la llamada pensión de viudedad que uno de los cónyuges recibe en caso del fallecimiento del otro (de la Cruz Dominguez, 2013) y a nivel de derechos familiares como la adopción conjunta. Pero podemos encontrar ejemplos de uniones entre personas del mismo sexo a lo largo de toda la historia, desde la antigua China durante la dinastía Yuan en la que como afirma Bret Hinsch (1990), dos hombres en uno de los primeros ejemplos de uniones civiles “eran tan amorosos como un esposo y su mujer” (p.23) y ejemplos más tardíos como el llamado “Matrimonio Bostoniano” que surgió durante el siglo XIX en Estados Unidos y consistía en el reconocimiento de la unión de dos mujeres como un acuerdo de cohabitación aunque en muchas ocasiones significaba mucho más para muchas mujeres como compañerismo, inspiración artística y por supuesto romance lésbico (Kennedy, 2001).

El matrimonio forma parte de la sociedad como lo es la economía, la educación y la formación laboral. Dentro del ámbito de los videojuegos, lo más parecido a sociedad real son los llamados MMOs o juegos online masivos. Estos juegos crean un mundo que es un espejo de la sociedad en la que los jugadores exploran, viven y comparten la experiencia de ese mundo. El componente social en este tipo de juegos lo es todo, ya que el mundo de un MMO sin jugadores es un mundo vacío y muerto.

Las reglas sociales por las que funcionan este tipo de ámbitos virtuales son muy parecidas a las que tenemos en la vida real. Existe una economía que debe funcionar para que las recompensas para el jugador sean justas y no haya desigualdad. El sistema de profesiones que hacen que ganemos más o menos y que seamos útiles en la sociedad y el sistema de etnias y razas que conviven juntas dentro de un mismo universo. Una sociedad muchas veces utópica que sirve para evadirse del mundo real y que los problemas a los que nos tenemos que enfrentar como jugadores sean de otra índole ya que en lo social todo parece funcionar. De hecho, uno de los alicientes dentro de los MMOs es la dimensión “rolera” que éstos tienen, en los que los jugadores crean sus personajes y hacen sus propias aventuras fuera de las marcadas por el mismo juego.

Entonces, si un MMO quiere o puede tener la oportunidad de ser un reflejo de nuestra sociedad, ¿es el tema del matrimonio algo que está vigente en este tipo de juegos? Por supuesto. El matrimonio es tan importante para un MMO como lo es poder pescar o cavar minerales para fortalecer tu arma, pero sigue siendo un tema controvertido que genera debate entre los jugadores y entre las propias desarrolladoras que no saben cómo encajar este tema y muchas veces se acercan a ello de forma errónea, aunque también existen casos en los que se hace bien y el matrimonio incluye también la posibilidad de matrimonios entre personajes del mismo sexo teniendo en cuenta la igualdad y el reconocimiento que estas uniones está teniendo a día de hoy en nuestra sociedad.

Para ello, voy a exponer el caso de dos MMOs que fallan a la hora de abordar este contenido que son Star Wars: The Old Republic (2011) y El Señor de los Anillos Online: Sombras de Angmar (2007), y dos casos que si aciertan de lleno en el tratamiento de un tema de esta índole como son Final Fantasy XIV: A Realm Reborn (2013) y The Elder Scrolls Online (2014).

En 2011, la desarrolladora BioWare (Mass Effect, Dragon Age) crea un MMO basado en el universo de Star Wars, desarrollándose éste miles de años antes que las películas de George Lucas titulándose Star Wars: The Old Republic. En determinadas partes del juego se nos brinda la compañía de otros personajes que no solo nos ayudarán a conseguir un objetivo concreto sino con los que podremos interactuar durante nuestra partida. Tal como afirma Blaine Christine, productor del juego, en una entrevista, las relaciones entre los personajes forman una parte importante dentro de la narración del juego:

Matrimonio_02“Para nosotros, si estamos contando historias reales, el romance es una gran parte dentro de la vida, las películas y de todo. Incluso dentro del universo de Star Wars hay muchos intereses románticos. Así como es parte de Star Wars, también lo es en como BioWare cuenta historias, es parte de la vida.” (Linn 2009).

 

 

 

 

Es cierto que las relaciones personales y los romances en juegos de BioWare forman parte importante dentro del desarrollo de los mismos y nos tienen acostumbrados a que exista una cierta diversidad a la hora de poder escoger una compañía romántica. Sin embargo, en Star Wars: The Old Republic no existía ninguna posibilidad de mantener un romance entre personajes del mismo sexo en su lanzamiento lo que generó controversia y una petición a la que BioWare respondió diciendo que lo incluiría en los próximos meses a lo que el productor ejecutivo Jeff Hickman advirtió que sería un proceso complejo y que llegaría lo antes posible. Pues bien, dos años más tarde con la aparición de la primera expansión Rise of the Hutt Cartel (2013) se incluyó la posibilidad del romance homosexual, pero se volvió a hacer mal. Tener la expansión no desbloquea la opción de mantener relaciones con personajes de tu mismo sexo, sino que en Rise of the Hutt Cartel tenemos la posibilidad de viajar al planeta Makeb que es el único lugar de todo el juego en donde podremos encontrar personajes homosexuales con los que tener un romance. De esta forma, Makeb recibe la etiqueta por parte de la comunidad de jugadores como “el planeta gay”. La decisión de excluir este tipo de relaciones desde el primer momento y hacerlas disponibles más tarde previo pago, para jugadores experimentados y limitándolo a un planeta concreto, crea una segregación y le da un carácter marginal al hecho de que el romance entre personajes del mismo sexo no sea disponible en todo el juego sino que solo sea reconocido en un planeta gueto.

En el caso del MMO inspirado en la fantasía medieval de Tolkien, El Señor de los Anillos Online: Sombras de Angmar, no solo no existe el matrimonio o el romance homosexual sino que no existe el romance o el matrimonio en general. El mayor empeño del juego desarrollado por Turbine es que sea fiel a la obra original de Tolkien. De hecho, muchos empleados en Turbine pueden hablar élfico, se han contratado a expertos de la Tierra Media como aconsejadores e incluso Nik Davidson, uno de los desarrolladores, ha tenido que hacer una investigación sobre la flora y los minerales de la Tierra Media para que los colores de la ropa en el juego se correspondan con los posibles tintes que pudiera haber. La importancia a este tipo de detalles quiere hacer que el juego sea lo más fidedigno a la obra en la que se inspira. De esta forma, Davidson argumenta que el matrimonio homosexual esté totalmente descartado dado a que no existe en la obra original. El problema viene cuando hay que incluir relaciones entre distintas razas, a lo que Davidson responde: “Raramente verás un elfo y un humano mantener una relación, pero ha pasado por lo tanto existe esa posibilidad. Los enanos no se casan con hobbits por lo que la puerta está cerrada…” (Glover, 2007).

Debido a la complejidad a la hora de abordar este tema por parte de los desarrolladores, decidieron que la mejor opción era no incluir ningún tipo de matrimonio entre personajes, borrando así una parte muy importante dentro de la obra de Tolkien. Negar la existencia de la posibilidad de diferentes matrimonios hace que la base en la que se sostenga la teoría de crear un ambiente real se desmorone, quedándose sin razones reales ni argumentos para no incluir esta opción. De la misma forma, existen localizaciones que no aparecen en los libros o que no están todo lo detalladas que podrían estar para crearlas en un mundo virtual, y es que esa autenticidad por parte de Turbine falla precisamente en su concepción. Crear un juego basado en una obra concreta es ya una reinterpretación del original, en la que aparecen personajes que no aparecían, tramas nuevas y originales y por supuesto debates sociales contemporáneos que Tolkien no pensó a la hora de escribir El Señor de los Anillos ni todo el universo que rodea a la Tierra Media a mediados del siglo XX.

Final Fantasy XIV A Realm Reborn supone un cambio de imagen y un completo “reboot” a lo que había sido la experiencia online que Square-Enix nos propuso en 2010 con Final Fantasy XIV Online, y con una recepción bastante mala que le supuso a la compañía nipona algún disgusto. Poco antes de su lanzamiento, Naoki Yoshida contestó a algunas preguntas planteadas por los fans entre las que se encontraba la introducción de un sistema de matrimonio y si éste sería posible para personajes del mismo sexo a lo que Yoshida contestó:

“El tema del matrimonio entre personajes del mismo sexo causa bastante controversia, y así lo ha sido en el mundo de los MMO en los últimos años” – “Primero nos gustaría empezar con el matrimonio entre personajes de sexo contrario y luego considerar las sugerencias y opiniones de nuestros jugadores de manera que pueda tomar una decisión. No puedo decir ni que si ni que no será posible ahora mismo. Me gustaría mantener este diálogo abiertamente con nuestros jugadores en la medida de lo posible.” (Ishaan, 2012)

Matrimonio_01

 

Final Fantasy XIV: A Realm Reborn no incluyó sistema de matrimonios en su lanzamiento, pero se implementó más tarde gracias a un parche gratuito que llevaba de nombre “Eternal Bond”. Eternal Bond permite que dos personajes puedan casarse sin importar género, raza, ciudad natal ni afiliación dentro del juego. Esta opción es inclusiva desde el primer momento y no crea ningún tipo de discriminación. Es un movimiento importante por parte de Square-Enix el reconocer e incluir relaciones entre el mismo sexo dentro de uno de los MMOs de origen japonés que más éxito está teniendo últimamente. Para celebrarlo, la comunidad de jugadores de Final Fantasy XIV: A Realm Reborn organizó un desfile en el que los jugadores se ordenaban dependiendo del color de su armadura para simular la bandera del arcoíris y que titularon como  “Pixel Pride” (Karmali, 2014).

En The Elder Scrolls Online, el juego implementa un sistema de matrimonio similar al visto en Skyrim (2011), intercambiando anillos con otro personaje sin importar género ni raza esos dos personajes estarán unidos y en el caso de The Elder Scrolls Online, gozarán del beneficio de que puedan conseguir un 10% más de experiencia siempre que ambos jugadores estén conectados al mismo tiempo. La posibilidad de casarte con otro personaje está desde el lanzamiento y al hacer la reserva del juego te obsequiaban con un par de anillos de Mara, que son los necesarios para llevar a cabo el matrimonio. Algo que hace este matrimonio algo especial y curioso en comparación con lo visto en otros MMOs es la posibilidad de la poligamia. Los jugadores pueden casarse cuantas veces quieran intercambiando el anillo de Mara, pero no gozarán todos del mismo beneficio de experiencia ya que la habilidad solo se activa una vez, por lo que los cónyuges venideros dependen del que ya tiene activado el beneficio. Esta posibilidad explora otra dimensión de la unión entre personajes y le da mayor variedad a la decisión personal de unirte a alguien en el juego o no.

La inclusión del matrimonio dentro de un MMO parece una decisión importante y a debatir. Algo necesario para muchos y un tema del que no hacer mucho caso para no entrar en discordia con la comunidad de jugadores. Hay otros ejemplos que no incluyen un sistema de matrimonio en sí como es el caso de World of Warcraft (2004) teniendo la excusa de que el sexo entre diferentes especies puede generar controversia en la que Blizzard prefiere no tomar parte. Sin embargo, sí que existen los elementos típicos de una boda al encontrar equipamiento que simula la vestimenta adecuada para este tipo de eventos, que la parte más rolera de jugadores usan para llevar a cabo sus ceremonias aun no habiendo un sistema oficial que lo certifique.

Por ejemplo, Ragnarok Online (2002) tiene un sistema de matrimonio que no reconoce uniones entre personajes del mismo sexo en los servidores oficiales, pero si vamos a alguno de los cientos de servidores “piratas” que emulan el juego, sí que da la posibilidad a un matrimonio homosexual e incluso la opción de poder adoptar un “baby”.

El matrimonio es un tema que emerge especialmente dentro de los juegos MMOs dado a su naturaleza social que es lo que lo diferencia de otros géneros. El debate siempre existe dentro de los foros de los distintos juegos y se pueden leer comentarios a favor y en contra dando algún que otro argumento, pero es ese debate lo que lo hace importante. La comunidad demanda este tipo de contenido y existe la necesidad por parte de la jugadores de hacer tangible ese vínculo creado dentro del mundo virtual existe y es que las relaciones dentro del juego, como dice Jeff Anderson, director ejecutivo de Turbine, en un giro un tanto irónico de las tornas: “son mucho más importante que cualquier elemento que podamos dar a los jugadores” (Glover, 2007).

Es responsabilidad de las desarrolladoras de videojuegos el crear entornos virtuales en juegos online masivos, espacios libre de homofobia, en los que la diversidad sexual y de género está representada en todos los elementos del mismo y que no suponga un debate mayor que el que existe en el mundo real.

Referencias Bibliográficas

De la Cruz Domínguez, M. (28 de diciembre de 2013). Ventajas fiscales ¿Matrimonio o pareja de hecho? en Revista Digital Inesem. Recuperado el 3 de septiembre de 2015 de http://revistadigital.inesem.es/juridico/ventajas-fiscales-matrimonio-o-pareja-de-hecho/

Glover, K. (28 de abril de 2007). “Why can’t gay dwarves get married in Middle-earth?” en Salón.com. Recuperado el 3 de septiembre de 2015 de http://www.salon.com/2007/04/28/gay_dwarves/

Hinsch, B. (1990). Passions of the Cut Sleeve – The Male Homosexual Tradition in China. Estados Unidos. University of California Press

Karmali, L. (23 de julio de 2014). “Final Fantasy 14’s gay marriage decisión inspires pride parade” en http://www.ign.com/. Recuperado el 3 de septiembre de 2015 de http://www.ign.com/articles/2014/07/23/final-fantasy-14s-gay-marriage-decision-inspires-pride-parade

Kennedy, P. (2001). “So…Are You Two Together” en Ms. Magazine (Junio-Julio 2001). Recuperado el 3 de septiembre de 2015 de http://www.msmagazine.com/june01/marriage.html

Linn, D. (03 de diciembre de 2009). “Star Wars: The Old Republic Interview: Companions, Romance, No Alien Side-Boob” en BitMob.com. Recuperado el 3 de septiembre de 2015 en caché de http://bitmob.com/articles/star-wars-the-old-republic-interview-companions-romance-no-alien-side-boob

Ishaan. (19 de noviembre de 2012). “Square Enix Will Consider Adding Same-Sex Marriages To Final Fantasy XIV” en Siliconera. Recuperado el 6 de septiembre de 2015 de http://www.siliconera.com/2012/11/19/square-enix-will-consider-adding-same-sex-marriages-to-final-fantasy-xiv/

Alfonso Maté

Filólogo inglés licenciado en la Universidad de Málaga, aunque según Facebook, mi profesión es "Entrenador Pokémon". Los videojuegos configuran mi personalidad y forman una parte esencial de ella. Mis áreas de interés se centran en la búsqueda personal y la construcción de la propia identidad.